No todas las ruinas hablan de destrucción. Algunas hablan de permanencia.
Este proyecto comnezo a través de una pregunta: ¿qué permanece después de un desastre? No solo en la arquitectura, sino también en el cuerpo y en la memoria.
Las colecciones no empiezan con una silueta. Empiezan con una pregunta.
En Mutare, el punto de partida fue comprender cómo la industria transforma a una persona en un ídolo y cómo esa misma construcción termina convirtiéndose en una prisión.