Vender cartas coleccionables online implica un problema de confianza específico: el comprador no puede tocar el producto antes de pagar, y el mercado está lleno de falsificaciones. Mímik Store necesitaba una tienda que transmitiera autenticidad y seriedad desde el primer scroll, además de resolver el flujo completo de un e-commerce real — catálogo, carrito, pago y cuenta de usuario — no solo una landing informativa.