Roomie centraliza lo que suele generar fricción entre compañeros de casa: quién paga qué, quién hizo qué tarea, y un canal directo para coordinar. Antes de darla por cerrada, la sometí a una auditoría real — porque en una app donde circula plata y responsabilidades compartidas, los detalles de UX no son estética: son la diferencia entre una convivencia tranquila y una discusión por $1.000.