El primer paso en un rebranding es definir claramente qué deseas lograr con la renovación de tu web. Esto incluye identificar tu personalidad de marca, los servicios que ofreces, y cómo quieres que estos se reflejen en tu sitio. Es crucial establecer objetivos claros, como atraer a un nuevo público, mejorar la percepción de la marca o destacar ciertos servicios.