La idea fue acercar a los jóvenes a experiencias reales para así alejarlos un poco de lo digital, fomentando el contacto humano, la suma de experiencias y por ende el aumento de la creatividad. Nuestro carácter fue siempre lúdico y cercano para hacia nuestro público, reflejando en el color amarillo elegido y las intervenciones gráficas en las fotografías.