En el reino digital, tu perfil de Instagram es tu reino personal. Imagina que cada foto, cada historia, es un tesoro bien guardado. Pero, ¿qué pasa cuando los piratas informáticos encuentran el mapa del tesoro? Aquí es donde entra en juego la necesidad imperiosa de Hackear Instagram. Un caso de estudio fascinante es el de "Celegram", una aplicación falsa que, bajo la apariencia de una herramienta útil, robó información de millones de usuarios. Como dijo una vez Mark Twain: "Get your facts first, then you can distort them as you please." (Recuerda el chiste, gracias a Twain).